Everybody is looking for something

Y acá estoy otra vez, reviviendo a un muerto de hace casi 10 años, para intentar no matar a todos los que se me cruzan en el camino.

La verdad, es que en 10 años la historia no ha cambiado mucho, solo han rotado personajes y hombres por mi cuerpo, la cama, la cocina y los moteles que he visitado, sin pudor alguno o sin interés grande por formar una familia, de esas que uno podría llamar familia, cuando dos hombres se dan como caja y viven relativamente bien con sus sueldos no gastados por cabros chicos llorones, y que te sirva para viajar por el mundo.

Bueno, sí ha cambiado un poco. Me enamoré de un conchesumadre que me engañó y me trató como muñeco inflable para satisfacer lo que su pololo, un gordo sin gracia (pero dinero) no le podía dar, que era lujuria y otras cosas que no vale la pena detallarlas. Relación en la que estuve más de un año y otras tantas recaídas, hasta que un día lo mandé a la cresta, porque quería, de nuevo, que yo fuera su callboy, taxi boy, putito o como le digan ahora a una follada de cuando en vez, pero con amor por mi parte y calentura de parte de ÉL, lo que no es justo.

Así estuve hasta que encontré al que yo creía que me iba a conquistar y sacarme esa obsesión, de la que soy súper bueno de tener (por mi transtorno obsesivo compulsivo) y tuve una relación imaginaria de aquellas más épicas, absurdas y psicóticas por mi parte, donde en mi cabeza quería que pasara de todo y en la realidad sólo me llevaban a comer, mientras coqueteaban con tantos otros.

Cuando caí en esta cuenta, llena de mentiras en la relación y la no relación que tuve, me pegué la cachada que no tenía por qué sufrir por webadas, ni esperara llamdas o estar atento a las necesidades de los otros, cuando las mías (de verdad, las de sexo) no estaban saciadas e hice lo más infantil que se me ocurrió y los bloqueé de toda red social en la que podía encontrarlos, para que no vieran lo que yo hacía. Total, para hablarme, está el celular.

Ahora estoy un poco menos obsesionado, pero no sé si más tranquilo, aunque creo que esa ansiedad se pasará con los días, no como mi sed de venganza, lo que trataré que no ocurra, porque no quiero dejar la cagada ni que corra la sangre de víctimas inocentes.

Copiando un poco a una de mis columnistas favoritas, Alicia Bisso, dejaré unos videos que reflejan un poco cómo me siento.

Living on my own
Suedehead MorrisseySweet Dreams

No hay comentarios.: