A la chuña

Sigo con mi tontera y niñez de los 30 años y, como alguna vez hice una promesa de que si no tenía perro que me ladre a esta edad, a los 31 me iba a ir a recluir a un monasterio o algo parecido para dedicar mi vida a Dios o a los que trabajar para él. Cómo una vez escuché, ir al seminario es como ir a una disco gay, pero con todos ganosos y posibilidades infinitas de pecar, antes de redimirse.

Por eso decidí tirarme a la chuña, en términos chilenos, dedicarme a maraquear, salir más para conocer a hombres y que me conozcan todo el cuerpo, probar más que un beso, sino que un touch and go o un go go go and touch again. ¿Cómo saber si en una de esas encuentro al amor de mi vida o al que me tenga contento por lo menos hasta el año nuevo? 

Mi idea es comenzar después de las fiestas religiosas, porque siempre hay que mantener la compostura y preparar al cuerpo antes de tirarse a la piscina de volverse un fácil de cuerpo y alma, o un "flexible", como identificaran a la otra, la maraca, la come hombres casados o comprometidos para las que alguna vez vieron "Soltera otra vez" (serie con la que me identifico, por el papel de mina cagada de la cabeza y loser en el amor, como estoy ahora).

Bueno, la verdad es que no busco un marido, ahora que hay Acuerdo de Unión Civil, sino alguien (o algunos) que me quite (n) las ganas, total, soy soltero y hago lo que quiero y lo que los condones que tenga en la mano, la billetera, la mochila o donde los guarde me permitan hacer.

Así que mis amigas ya sabe, en 10 días más me visto de comando, me pinto la cara y salgo a cazar, espero no lo que venga, porque si bien  me atrae la gerontofilia, no estoy dispuesto a comer carroña. Citas a ciegas y cuartos oscuros, VENGAN A MÍ.

Canciones de este escrito, clickea.




No hay comentarios.: